13 septiembre, 2010

Libro electrónico



Hoy no es que tenga mucho que contar, pero aún así quería escribir algo... aunque no sea mucho y se pase por alto, pero al fin y al cabo contar algo que además lleva rondándome la cabeza un tiempo. Os cuento, no sé si comprarme un libro electrónico, sí, uno de esos que son pequeñitos y caben en cualquier sitio.

A mí me gusta mucho leer, desde pequeñita he devorado libros completos y hasta colecciones, pero como todo tiene sus inconvenientes paso a dejar constancia de mis opiniones.

Por un lado, me parece un rollo a veces ir cargando con el libro allá donde voy, si el libro es pequeño no hay problema, casi siempre cabe en el bolso y lo puedo llevar casi sin enterarme, pero como el libro sea más extenso, madre mía! parece que llevo un ladrillo encima, así que por ese lado la idea del libro electrónico (no sé si se llama ebook o el nombre ese sólo es de los libros que te descargas) me parece más que un buen amigo de viaje, ya que podría acompañarte con unos cuantos libros y no habría de exceso de equipaje.

Hay a gente que le echa para atrás el tema de la vista, yo no sé como se verá un libro ahí, si la letra es más pequeña o más o menos igual que en un libro normal, pero por suerte este tema aún no me preocupa porque de momento la vista la tengo bien, todo sea que lo compre y se me vaya a tomar vientos.

Pero... ¿dónde se queda la sensación de leer un libro? de pasar las páginas una a una, a veces rápido, a veces mordiéndote las uñas porque quieres que se descubra ya algo que no llega... creo que me gusta leer por esa sensación y que no sería lo mismo darle a una tecla para ir pasando páginas.

Nunca me ha gustado leer en el ordenador así que supongo que esto será algo parecido, aunque quizás es porque el ordenador lo tengo en casa y en casa puedo sentarme tranquilamente a leer un libro por muy grande que sea o por mucho que pese.

Y lo peor, es que me encantan los libros, me gusta tenerlos en casa en las estanterías, cuando iba a la biblioteca y me gustaba mucho un libro acababa comprándolo para poderlo leer después, entonces me temo que si lo comprase a modo de descarga acabaría comprándolo de nuevo otra vez de la manera tradicional. Así que vaya lío!

Sé que son más contras que pros, pero es que el pro es muy pro, vaya que es una de las cosas claves de por qué quiero o necesito un libro electrónico. Vosotros que pensais, ¿le veis futuro?

3 comentarios:

maba dijo...

pues no sé que decirte..

yo que soy de las que tarda un montón en entrar en las cosas "nuevas"... como que lo del libro no me convence..

y sobre todo que leer en el ordenador me desespera... con lo que leer pantalla.. creo que no me va a gustar..

de todas formas, puedes comprar uno es que tampoco sé como va, la verdad) para volúmenes grandes o más incómodos.. y seguir disfrutando de libros cuando estos sean más cómodos.. se me ocurre

besos

Kat dijo...

A mí tampoco me convence mucho, de hecho si no con lo que me lleva rondando ya lo tendría...

Lo de la pantalla me echa mucho para atrás y bueno, creo que voy a ir quintándome de momento la idea y si eso más adelante pues ya veré.

Besos!

Lyla dijo...

A mí lo que me preocupa de este aparato es que tiene que producir un gran dolor de ojos, al igual que la pantalla del ordenador cuando pasas bastante tiempo delante de él.

Y luego, está lo que tú comentas. El placer de tener un libro en las manos: de comprar un libro y abrirlo para olerlo, de volver a encontrar un libro que teníamos olvidado en casa, de tener en nuestra estantería nuestro pequeño tesoro, el placer de los libros viejos también, comprar libros en un anticuario e imaginar a quién le habría pertenecido antes... En fin, yo me decanto por los libros al "uso".Normalmente los llevo en el bolso, pero cuando no me caben o pesan mucho, los llevo en la mano y punto. Al menos, trabajo bíceps. :P