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03 marzo, 2011

Hagamos un trato


Ayer viví un día duro...

Operaron a mi padre y no salió tan bien como esperábamos... él está bien, hoy ya vuelve a casa, pero lo que era algo rutinario se convirtió en algo más, así que bueno... fue un día de esos en los que se te encoge el corazón y ya no se suelta hasta que pasa un tiempo.

Por eso hoy, creo que tengo este poema de Benedetti en la cabeza, el cual me gustaría compartir con vosotros, aunque igual debería decir vosotras porque creo que son todo chicas las que me leen, pero bueno, por si acaso algún día pasa por aquí algún joven apuesto (já! que bonito me ha quedado) voy a generalizar. Lo descubrí hace unos años y creo que hay en ciertos momentos de la vida en que todos deberíamos escuchar palabras como estas...

No tengo muchas ganas de escribir, así que os dejo sólo el poema.

HAGAMOS UN TRATO

Compañera, usted sabe que puede contar conmigo,
no hasta dos ni hasta diez
sino contar conmigo.

Si algunas veces advierte
que la miro a los ojos,
y una veta de amor reconoce en los míos,
no alerte sus fusiles ni piense que deliro;
a pesar de la veta,
o tal vez porque existe,
usted puede contar conmigo.

Si otras veces me encuentra huraño sin motivo,
no piense que es flojera
igual puede contar conmigo.

Pero hagamos un trato:
yo quisiera contar con usted,
es tan lindo saber que usted existe,
uno se siente vivo;
y cuando digo esto
quiero decir contar
aunque sea hasta dos,
aunque sea hasta cinco.

No ya para que acuda
presurosa en mi auxilio,
sino para saber a ciencia cierta
que usted sabe que puede
contar conmigo.
Feliz jueves! Estoy deseando que llegue el fin de semana...

14 febrero, 2011

Amor...

Foto: http://darkdreams.blogdiario.com/1178574540/amor/
Días como hoy te hacen pensar.

En el primer amor, en esa primera vez que sentiste algo por una persona, aunque quizás deberíamos decir personita, porque así era por aquel entonces. Es curioso como podemos sentir algo desde bien pequeños, algo que ni siquiera sabemos qué es ni qué hacer ante ello.

Me acuerdo cuando en primero (en mi caso de EGB, en los de ahora, primaria) iba de la mano de un chiquillo del que juraba y perjuraba que me iba a casar con él, salíamos juntos al recreo diciendo que éramos novios y esas cosas que se dicen... si ahora nos viesen por un agujerito, ¡hace siglos que no sé nada de él! así que la explicación de la boda igual lo dejamos para otro momento...

Después viene el primer beso, con todas las dudas que conlleva (al menos en mi caso) y después lo que ya dejan de ser besos... pero todo ocupa un trocito en tu memoria, un trocito que de repente un día dices, y qué hubiera pasado si... si hubiera seguido con él, si hubiera besado a otro, si no me hubiera roto el corazón, si no se lo hubiera roto yo a él... y un sinfín de intorrogantes para cada una de las relaciones que has tenido, más o menos serias.

Todas esas dudas se disipan cuando le veo a él, cuando miro a mi lado y él ocupa el hueco más grande que se pueda imaginar, mucho más grande que el hueco físico que ocupa en la cama, o que el trozo de manta que se lleva dejándome a mí congelada... Todo eso se vuelve pequeño, pequeño, tan pequeño como cuando yo ni siquiera sabía como se hacían los niños, esos que ahora tanto anhelamos.

Y es que todo cambia, todo se transforma a medida que pasa el tiempo, nos damos cuenta que nuestras preocupaciones van en aumento, primero es el primero beso, después la primera vez, después el compartir tu vida, después dudas de si podréis tener o no hijos y así poco a poco, las dudas crecen y se hacen mayores... aunque sinceramente me niego a creer que me hago mayor, al menos en días como estos que sigo queriendo a la persona que tengo a mi lado igual que si fuese la primera vez.

Feliz semana y sobretodo, para el que le guste, feliz día de San Valentín!
(Lo sé, soy muy poco original... y eso que nosotros no lo celebramos.)

07 diciembre, 2010

Reflexiones


Ayer tuvimos tarde de cine.

Quizás esta entrada podría formar parte de mis, ya conocidas, tardes de domingo, pero no quiero que sea así porque no se centra en lo que hicimos si no en la reflexión en particular.

Tuvimos tarde de cine, tranquilamente en casa, en el sofá con manta y D. no perdonó las palomitas. La película que vimos fue Perdona si te llamo amor. Me habían recomendado el libro pero no lo había leído al final, así que optamos por ver la película.

Sinceramente no esperaba nada y tampoco es de la película de lo que voy a hablar, aunque sí es relacionado con ella. En la película, tranquilos que no desvelo nada, ya que ocurre nada más empezar... un creativo publicitario (esto me coge a mi de cerca) después de que su novia le deja, conoce, por suerte o por desgracia, así de repente y sin esperárselo a una chica de 17 años.

Después de la película D. y yo tuvimos un debate, él decía si creía que de verdad esas cosas pasaban, yo decía que si pasaba la mayoría pensaría en el tema legal, cosa que en la película no se nombra en absoluto, yo no sé si es que en Italia (la película está hecha allí, supongo que el escritor, Federico Moccia también es italiano, al menos por el apellido lo parece) no es delito acostarte con una chica menor de edad, porque la única vez que comentan algo de ir a la cárcel dice que tiene más de 16 años, así que igual allí es con 16 años.

Bueno, a lo que iba... yo creo que a veces nos puede más el que dirán que lo que realmente sentimos, en este caso un publicista de 37 años, con su vida resuelta, sus amigos adultos, etc y de repente se cruza en su vida una jovencita de 17 años y qué ocurre entonces? cómo explica él a la gente de su entorno que siente algo por una chica 20 años más joven... porque poder se puede, o al menos yo si lo creo.

Sobretodo si partimos de la base, que hay chicas de 17 años mucho más maduras que algunas de 27 y hombres de 37 años con una personalidad mucho más abarcable que los de 17 años.

En fin, que es un tema peliagudo, no sólo por el tema legal, si no por lo que se espera de uno mismo, lo que cree la gente de nuestro entorno que somos y como podemos reaccionar.

Sobre la película no diré nada más, si te gustan las películas románticas, es para pasar el rato, quizás a mí excepto el pequeño debate que llevamos a cabo después de verla, me dejó un poco indiferente, pero no deja de ser una película como otra cualquiera de su género, que el que se dispone a verla ya sabe a lo que debe atenerse. Se ve venir todo antes de que pase.

Espero que estéis pasando un buen puente, para los que hoy os toca currar como a mí, no os preocupéis que mañana es fiesta de nuevo y nos plantamos ya en el jueves, esto sí que son buenas semanas! Y voy a lanzar pregunta que estas cosas me encantan aunque no haya respuestas... ¿a vosotros os ha pasado? me refiero, ¿habéis dejado alguna vez algo de lado porque no es lo que se espera de vosotros?