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11 mayo, 2011

Más cosas!

Llevo unos días que para qué contaros!

Al final el papeleo de ayer no fue como esperaba, no por malos motivos ni mucho menos, pero sí que fue mejor de lo que creía. No hice nada, no me di de alta en nada ni he empezado una nueva etapa laboral (a medias porque una parte de ella no la voy a cambiar).

Y no, no es porque me haya echado atrás... ni mucho menos! estoy (bueno, estamos, aunque la empresaria vaya a ser yo en parte es cosa de dos) lanzada al estrellato! pero es que me informaron de las subvenciones, que hay una que me darían que tiene muy buena pinta, entonces como primero hay que solicitar la subvención, pues nada, ya retrasamos todo unos meses lo que tarden en concedérnosla, pero vamos, que merece la pena seguro la espera.

Por otro lado, creo que todo va demasiado bien en mi vida y demasiado en calma, me gusta esta sensación de que puedo con todo y de que todo va a salir bien, vamos, que casi casi puedo decir que me bebo los vientos, todo sea que me pegue un batacazo, pero vamos, mientras no llegue el momento yo ni me preocupo de lo que pueda pasar.

Y quería comentaros, ¿Os acordáis que hace tiempo estuve hablando de amueblar el cuarto donde trabajo? el caso es que la habitación no es muy grande y el sofá cama no puedo quitarlo porque cuando viene mi familia me cuesta meterlos a todos en casa y que duerman cómodos, que los pobres ya suficiente hacen con venir... pues bueno, creo que he encontrado la solución perfecta para poner la habitación como si sólo fuese para mi trabajo, pero sin perder el espacio de una cama! Os dejo la foto a ver qué os parece y sobretodo, a ver si alguien me ayuda o sabe donde encontrar la fantástica idea.



Pido perdón por el tono de diario que parece últimamente el blog pero tampoco hay mucho más de lo que hablar, será que los nuevos proyectos me tienen al 100% 

23 noviembre, 2010

La habitación del pánico II

Llevo unos días un poco apáticos.

No sólo apáticos, si no que parece que las cosas cuando no quieren salir bien no salen... de todas formas no quería continuar dejando una entrada triste en el blog, por lo que me voy a poner las pilas.

Os voy a hablar de algo que, ya sé que ni os va ni os viene, mi cuarto de trabajo. Más que nada es complicado que podáis opinar cuando no subo fotos para que me ayudéis con la decoración, de todas formas, siento decir que soy tan de ideas fijas, que por mucho que me deis las solución perfecta, como no la vea, ahí se queda.

Bueno, pues os comunico que la habitación de los trastos ya no es la de los trastos, si os cuento lo que hemos hechos os vais a descojonar, pero aún así, os lo voy a contar, que no todo pueden ser cosas malas en esta vida.

El caso es que el fin de semana, aprovechamos para ver un poco qué es lo que queríamos poner en la habitación y el espacio con el que contábamos para comprar cosas, que por cierto, ya le tengo echado el ojo a más de una cosilla. Pero para ver el espacio que teníamos había que vaciar la habitación, colocar lo que se tiene que quedar aquí y ver el espacio vacío.

Total, ¿Cómo íbamos a ver la habitación con los trastos que quedaban? que no son muchos, pero bueno, las cuatro cosas que hay no nos permitían medir bien, colocar el sofá cama en su sitio y demás cosas que teníamos pensado. Pues... llevamos los trastos a otra habitación, los de tirar al recibidor, colocamos alguna cosa por aquí y por allí, y ahora casi en vez de habitación de los trastos tenemos casa de los trastos! vaya, que es peor el remedio que la enfermedad.

Tenemos una televisión en el recibidor, no es que se vaya a quedar ahí por siempre, es para obligarnos a llevarla a algún centro que la puedan necesitar o algo, ya que nos regalaron una por la boda y esta se ha quedado en medio de la casa sin saber muy bien que hacer con ella.

La habitación donde duermen mis padres cuando vienen, que menos mal que no tienen pensado venir pronto, es la nueva habitación de los trastos! eso sí... ahora el cuarto donde trabajo está en perfecto estado de revista, con un montón de espacio libre para poner estanterías y más cosas para poder sacar las cajas que hay en el nuevo cuarto de los trastos, menos mal que como ya comenté anteriormente, las cajas pasaron de ser un montón a cuatro o cinco. 

Tenemos cuadros de fotos apoyados en las paredes esperando ser colgados, así que menos el salón y nuestra habitación, ahora lo tenemos todo empantanado!

Vamos, que una vez más, no tenemos remedio!


12 noviembre, 2010

La habitación del pánico... digo, de los trastos.


Desde que llegamos a esta casa, siempre tuvimos el cuarto de los trastos.

Tenemos tres habitaciones, entonces desde el primer día tuvimos claras las preferencias, uno sería nuestro dormitorio, otro el del niño/a cuando viniese que de momento es el cuarto de mis padres y por último y donde metimos todas las cajas que estorbaban en el salón cuando vinieron a traer el sofá, que era el cuarto de los trastos.

Todo estaba claro y bien delimitado, si había alguna caja o algo que molestase en algún punto de la casa, no pasaba nada, se llevaba al cuarto de los trastos y de allí, pues ya se vería cuando salía.

Poco a poco fuimos quitando cosas, no os vayáis a creer que está como cuando llegamos a esta casa, que casi no se podía ni entrar en la habitación. Cuando nos trajeron el mueble del salón, lo llenamos con lo que había dentro de un montón de cajas que teníamos sin abrir, con las copas, la vajilla, etc.

Nosotros siempre tuvimos claro que no queríamos que el cuarto de los trastos se convirtiese en un cuarto de los tratos indefinido, de hecho siempre pensamos en poner un estudio en él. A parte de tener trastos tiene retales de la otra casa, tiene una mesa de ordenador, un sofá cama donde se deja la espalda mi hermana cada vez que viene a dormir, que cada vez entiendo más por qué viene menos... y alguna que otra estantería.

El problema vino cuando empecé a trabajar desde casa, está claro que mi lugar de trabajo es el cuarto de los trastos, y si no estaba claro, ya lo digo yo. No estoy incómoda aquí aunque aún me faltan muchas cosas por hacer, el problema es que a veces pienso que no tendremos sitio para abrir las cajas que nos quedan y no quiero que esta situación se vuelva indefinida, ya... ya sé que ya lo he dicho, pero por si acaso lo repito (es un poco para autoconvencerme de que esto cambiará)

Una de las cosas por las que quiero ir a Ikea, es para comprar estanterías donde poder poner todo lo que aún está en cajas, que en su mayoría son Cd´s y alguna que otra cosilla más, pero es que ahora miro a un lado y veo trastos, miro a otro y veo más trastos y cajas. El sofá cama está arrinconado porque no hay casi sitio para él y yo tampoco sé muy bien que hacer con todo lo que hay aquí.

¿Qué hago? ¿Tiro todo lo que tengo y empiezo de nuevo? ¿Busco la forma de poner lo que tengo y comprar lo que falta y que quede en armonía? Está claro, que es mi lugar de trabajo, donde pasaré bastantes horas al día y tengo que estar a gusto, pero es que no sé ni por donde empezar.

A veces pienso en poner el sofá en un sitio, otras no, sería mejor en este otro, yo creo que lo mejor es vaciarlo, aunque se me hace una tarea imposible, de cajas y ver los muebles que hay, colocarlos, y ya en base a eso pensar en poner más cosas o ver en donde los coloco... pero, me temo que será una de las tareas de mi lista que no haré pronto, porque cada vez que intento buscar un poco de espacio en esta habitación me dan los siete males!

No os hago foto, que me da vergüenza! así que imaginad hasta donde llegará la cosa, supongo que quien haya hecho una mudanza sabrá más o menos de que hablo, no creo que seamos los únicos en la tierra que hagan estas cosas.

Y... por si no lo sabíais, hoy hace buenísimo! así que espero que dure para el fin de semana y podamos salir a tomar el aire, que ya va siendo hora!