Creo que D. y yo estamos perdiendo la cabeza, o eso o que el buen tiempo en febrero nos sienta fatal, porque no sé hasta que punto estamos llegamos a esta conclusión.
Os cuento en exclusiva porque aún no lo sabe nadie y está todo un poco en el aire... es lo malo de los castillos en el aire, que de repente sin comerlo ni beberlo se desmoronan y te quedas con cara de tonto, que nos puede pasar...
El caso es que estamos pensando, así de repente en mudarnos de casa!! hace poco estaba hablando de que aún tenemos cajas de la anterior mudanza y habitaciones sin completar y ahora estoy diciendo, que estamos pensando en irnos a otra... sí, es un poco impulsivo, pero sí, también llevamos tiempo dándole vueltas, de hecho llevo dos días durmiendo mal de tanto pensar... que me va a salir hasta humo.
Al principio hablamos de un chalet, pero como son a las afueras (el que se ajusta a nuestro presupuesto está a 20 min de la ciudad) y somos más de ciudad pues lo descartamos... después hemos visto bajos con jardín pero se nos van de presupuesto y ahora hemos llegado a la conclusión que con un bajo con terraza nos apañamos la mar de bien. ¿El problema? la hipoteca. ¿La solución? nos han dicho que hay posibilidad de alquiler con opción a compra... y ahora somos los dos un mar de dudas! vaya fin de semana nos espera!
Hemos mirado los planos, hemos colocado sobre plano nuestros muebles en él, hemos pensado en las reformas que haríamos, vamos, que lo que os decía, estamos muy mal de lo nuestro, porque cuando alquilamos este, pensamos en vivir aquí unos 3 años y apenas llevamos uno y medio, pero supongo que cuando las oportunidades vienen así hay que aprovecharlas.
Ayyy que nervios tengo!! ya os contaré que hoy vamos a verlos por dentro!!
La tarde de domingo de ayer, no tuvo nada de especial, pero lo tuvo todo.
El sábado compramos en Ikea una estantería que sirvió para deshacernos de un buen número de cajas, por lo que mi habitación del pánico desde la cual os escribo, es un poco más habitación y menos pánico.
Ayer estuvimos viendo la carrera (sí, hice un pequeño esfuerzo en ver correr a Fernando Alonso, aunque al final hasta me dio pena que no ganase, igual fui gafe, para una que veo y va y les sale todo al revés) quizás voy a tener que hacérmelo mirar, no vaya a ser que le hunda la carrera profesional y una cosa es que no me guste y otra que al pobre chico le hunda en la miseria.
Mientras tanto en el horno se acababa de hacer nuestra comida a la que dimos buena cuenta después, nos encanta el pollo, lo hacemos de mil formas, ayer tocó hacerlo con dátiles y ciruelas pasas al horno y estaba para chuparse los dedos y sobretodo ¡para mojar pan en la salsa!
Acabamos la tarde montando la estantería, con un gin tonic en la mano (en mi caso con sprite que he descubierto que lo que no me hace gracia es la tónica, seguro que los expertos en tal bebida me dicen que eso es un aberración pero qué le vamos a hacer si una no ha nacido con el paladar tan sofisticado) y escuchando el canal Sol Música en la televisión.
De repente sonó una canción que se nos quedó grabada y ha hecho que la buscásemos porque nos gustó, así que ahora estoy escuchando al grupo que cantaba la canción y la verdad es que creo que he descubierto algo nuevo de música que nos gusta para salir de lo de siempre.
También he de decir, aunque me de mucha vergüenza, que me he propuesto bajar unos kilillos, no sé si lo contaré por aquí o no, porque a mí eso de decir que me he puesto a dieta no me gusta, todo lo contrario que mi madre que cuando hace dieta lo grita a los cuatro vientos, pero bueno, quizás me he animado a ponerlo aquí para obligarme un poco y contar mis progresos... por el momento los dos días del fin de semana he hecho deporte, así que creo que no empiezo tan mal!
Os dejo de todas formas la letra de la canción ¿la conocéis?, que en mí ha dejado ese gusto dulce de un buen día, aunque contado así pueda parecer aburrido pero creo que todo en buena compañía y con buena disposición puede pasar de ser un día cualquiera a un día perfecto.
Antes de que amaneciera, salí huyendo de tu cama. En tu espejo un testamento: “No nos queda nada”. Deje tu barra de labios, y con ella un par de años. De quererte por las tardes, de mañanas sin llamarte.
Tú me enseñas que, se puede querer, lo que no ves.
Tropezamos de repente, como en un nuevo 11S. Sonreíste a quema ropa, contra el filo de mi boca. Y susurraste que el pasado, solo es como un día malo. Y la lluvia abrió las puertas, de mi vida en tu Ford Fiesta.
Tú me enseñas que, se puede querer, lo que no ves.
No consigo recordar, porque motivo me fui, pero en tu cuarto de baño, sigue tu rojo de labios. No consigo recordar, como he llegado hasta aquí, solo sé que estoy borrando, lo que un día te hizo daño.
Tú me enseñas que, se puede querer, lo que no ves.
Siempre fui poniendo parches, negando segundas partes. Hasta que me demostraste, que no quiero olvidarte.
Tú me enseñas que, se puede querer, lo que no ves.
No consigo recordar, porque motivo me fui, pero en tu cuarto de baño, sigue tu rojo de labios. No consigo recordar, como he llegado hasta aquí, solo sé que estoy borrando, lo que un día te hizo daño.
Tú me enseñas que, se puede querer, lo que no ves.
No consigo recordar, porque motivo me fui, pero en tu cuarto de baño, sigue tu rojo de labios. No consigo recordar, como he llegado hasta aquí, solo sé que estoy borrando, lo que un día te hizo daño.
Tú me enseñas que, se puede querer, lo que no ves.
Tú me enseñas que, se puede querer, lo que no ves.